El agua ya no arrastra mi dolor, y me encuentro en peligro de extinción, no recuerdo cómo era ser feliz, mi silencio va apagando mi latir.
A tientas voy tropezando por detrás, buscando abrazar la soledad, el día que yo ya no esté recuerda que aunque no lo supe hacer, quería, y de querer fue sin querer, el perderte a ti, por no saber vivir.
Ni una sola, ni una sola vez más dejaré que el tiempo me permita recordar.
Y el agua ya ha arrastrado mi dolor, me encuentro en una nueva situación, me recuerda cómo era ser feliz, no hay silencio, hoy he vuelto a sonreír.
Y el agua me ha devuelto el corazón, la alegría de saber que no fui yo.
Tengo ganas, tengo vida, tengo tanto aún por dar, ya dejé de andar a tientas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario