Y ahora yo he de admitirlo, y ahora yo presiento que has vencido, no hay manera humana de escapar. Así que alégrate, lo has conseguido, los días sin ti serían precipicios, no hay manera humana de escapar.
Nadie, nunca, nadie, nadie excepto tú puede enviarme hacia el espacio y devolverme hacia su cama. Y en las horas más oscuras me harás levitar, en descuidos crearemos universos.
Te voy a contar este misterio: simple y eficaz, el roce de mis dedos te ha magnetizado, y ahora tú, ahora tú ...
Así que alégrate, lo has conseguido, los días sin ti serían precipicios, no hay manera humana de escapar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario