domingo, 29 de abril de 2012

Nos reíamos al despertar porque otro día llegábamos tarde, enredadas en aquel colchón el tiempo se paraba y no había nadie, solo tú desnuda sobre mí, yo suplicando "no te vayas de aquí", mis manos encerradas en tu piel hablando horas sin saber de qué.
No sé si fue el alcohol, o la situación, o tu forma de hacer el amor, pero creo que es mejor así, quizás tu habitación, o nuestra pasión, o tu cuerpo enredado a mi alrededor, pero siento que mi vida es para ti.

Y me da miedo caminar sin ti, no quiero despertar y no encontrarte... vuelvo a pedirte, no te alejes de mí, sin tu mirada no sabría seguir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario