miércoles, 13 de febrero de 2013
La sangre fluye.
No es por algo que haya hecho, o dicho, no sé si se trata de un momento exacto, porque ocurre tan rápido que ni te puedes dar cuenta, ahora, en este mismo instante... esto no lo había sentido nunca, sinceramente me da mucho miedo tener que sobrellevar esta sensación sola, es exactamente cuando nos rendimos ante una persona .. ese el momento en el que te das cuenta de que algo ha pasado, y de que te va a cambiar la vida, es cuando quieres que toda su vida y la tuya, sus secretos, sus miedos más profundos... se fundan en uno, y no puedes soportar no ser la causa de todo lo que suceda en su vida, ni que no quiera compartir todo su mundo contigo, ser tu asunto y tú el suyo, que todo te "incumba", esa sensación duele, y llega a ser obsesiva, pero así es a veces amor, obsesivo, y mi corazón en este momento me está dando un aviso porque no puede parar de latir rápidamente, tengo miedo.
lunes, 11 de febrero de 2013
Te quiero.
Construiría ante ti una cabaña de sauce, y reclamaría mi alma en tu morada, escribiría sinceros versos de desdeñado amor y los cantaría alto en el silencio de la noche, gritaría tu nombre al eco de las colinas y haría que incluso el aire repitiera por el espacio el nombre de Victoria.
lunes, 4 de febrero de 2013
Queríamos cantar, necesitábamos lanzar nuestras voces al mundo para decirles que podíamos hacerlo todo, sin preguntarnos por qué, solo gritábamos al cielo con todas nuestras fuerzas, somos inusuales, somos tan perfectas y tan simples... tenemos una personalidad fuerte y unas ganas increíbles de amar, por eso nos encontramos, porque necesitábamos una oportunidad en la vida, algo de fuego que avivara la llama que nos faltaba en nuestra triste vida, alguien fuerte que escuchara nuestro grito de socorro, pasamos meses metidas dentro de esa habitación debajo de la capa blanca que tapaba nuestros cuerpos desnudos, solíamos rompernos el corazón y esperábamos que una se lo reconstruyera a la otra, en ciertas ocasiones nos derrumbábamos creyendo que esa sería la última noche en la que nos meteríamos en problemas, la última en la que podría recorrer sus labios infinitamente, podía seguir cantando y gritándole al cielo todo lo que quería, pero poco a poco me iba dando cuenta de que si no era su lado todo se volvía más duro, las noches eran más frías y mi voz necesitaba constantes sorbos de agua para que no se secara, nos volvíamos jodidamente locas una por la otra, nos prometíamos que volaríamos lejos a buscar nuestro sueño, sabíamos que seguiríamos metiéndonos en problemas pero ese fuego que se encendía cada vez que sus ojos penetraban mi cuerpo era suficiente para apartarlo todo y tirarlo al mar, no teníamos nada que perder, de momento, no quería morir pero tampoco vivir demasiado sin escuchar su voz diciéndole a mi oído lo único que necesitaba escuchar para vivir y fantasear un poco más... era una experiencia inolvidable, me sentía libre, quién era yo para cuestionar al poder del amor y el deseo, finalmente, no sé nada todavía, pero continúo el camino en el que me encontré contigo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
