sábado, 22 de septiembre de 2012

La noche eterna.

Me hundí en tu noche y el placer fue infinito y tan oscuro que pensé tejer mi bandera con un círculo de estrellas, la luna en un rincón. Te has convertido en mi nación, y yo, eclipsado, soy un faro a pleno sol que envidia a la humanidad si al apagar sus luces se prende mi ansiedad. 
Sigue su invasión, por los aires, sigue su invasión, y es constante. Nado en mi obsesión, otra vez, voy a mi obsesión otra vez y caeré... Y ahora que soy medio dos, y el antídoto es peor que mi adicción a ti por tu espalda repto, y tú, aún aturdida escuchas: "sssh, me toca empezar a mí".
Y pienso en Bonnie and Clyde, juntos supieron morir, mientras tú y yo... la noche eterna sin fin.
La vida oscura es así. Si los espejos del salón no están rotos, lo estoy yo, que al morderte notaré el mismo espasmo y contracción que atravesará mi piel, tú, mi sangre y pálpito.
Y pienso en Bonnie and Clyde, no se quisieron rendir, mientras tú y yo... la noce enterna sin fin. 
¿Tú lo ves así? ¿Siempre va a ser así? Si va a ser siempre así quiero poder decidir, luz aural, vuelve a mí...

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